Contraseña: "Con libertad no ofendo ni temo"
Leyendo a un compa respetable salió una nota cortita como propina de judío, con la intención de comentar unas pocas afirmaciones que considero merecen aclararse en una entrevista que nunca me pierdo (porque siempre se aprende con Churi y Macció.) Uruguay, cx36, La Imprescindible; 4-4-2011.
No quiero ser desconsiderado con el señor Macció demógrafo reconocido que explicó a la audiencia zurda e insumisa que el Uruguay es un país despoblado y que sin embargo tiene un excedente social que no encuentra lugar de inserción por causas exógenas; es decir debidas a causas que vienen de afuera y por lo tanto no atribuibles al grupo. Con este recurso explicativo, se asume en la teoría que no es responsabilidad de los afectados su no inserción.
El compañero aludido es alguien a quien siempre escucho y leo con mucha atención. Y a quien también considero un creador de opinión con conocimientos sólidos. Tampoco quiero descontextualizar sus afirmaciones por eso me remito al texto. Encuentro en la entrevista muchas coincidencias y algunas discrepancias. La misma fue conducida por Churi Iribarne sin incidir en las opiniones vertidas ya que asume su tarea de periodista simplemente dejando hablar al entrevistado y remarcando las afirmaciones centrales.
Coincidimos en el objetivo del entrevistado: la denuncia de una pobreza dolorosa y evitable. Imperdonable en un gobierno frenteamplista.
Las cifras, deducciones e inferencias estadísticas las compartimos salvo un pequeño error de cálculo cuando se menciona que 25 asentamientos x 400 personas es igual a cien mil (la cifra correcta es diez mil y si no, es incorrecto el numero de asentamientos en el interior) Creo que a las cifras hay que manejarlas con rigor sino se pierde la consistencia argumental, pero esto no es el centro ya que es solo un error de cálculo.
Desde mi punto de vista en el texto hay una tendencia a subjetivizar los datos y lo que motiva mi comentario es que se utiliza una terminología inadecuada y en algunos casos hasta hiriente para referirse a las personas que habitan en los asentamientos.
Se afirma que las mismas no tienen "fuerza vital". Sea lo que sea a lo que se refiera el autor con esta definición; parece ser una contradicción biológica, ya que se desdice a renglón seguido, señalando que son el grupo social con el índice de natalidad más alto del país (despoblado).
"No tienen nada que ofrecer"; "no tienen ninguna habilidad"; "son lastre"(para y el sistema)
También se afirma (lamentando y a su vez constatando la situación) que los integrantes de esa categoría (pobladores de asentamientos) no pueden ser convocados a trabajar por "desventajas de presencia ("apariencia")... de modos de hablar"...y algo que considero grave y erróneo... "de principios de ética".
Refiriéndose al mismo grupo se determina que "no tienen conciencia de su fuerza potencial".
La circunstancia de vivir en el cante, el asentamiento o la villa miseria y lo digo porque he vivido en ese entorno, no determina a priori, que se carezcan de "principios de ética" o de conciencia. Me parece que el análisis está hecho a la distancia que otorga la lastima y no desde la visión que obliga a considerar a estos ciudadanos como sujetos de derecho. El análisis no parece estar hecho desde una “observación participante” y cotidiana, sino desde la altura "no contaminante" de la academia.
A pesar de que se señala que el combate a la pobreza es responsabilidad del estado se deslizan algunos clichés dominantes en nuestra sociedad con los cuales se dan por cierto y se termina adoptando y aceptando el juicio (prejuicio) de que las víctimas de este sistema, tienen algo de culpables... “un qué se yo” que las hace proclives. Esto en psicología seria el síndrome de la pollera corta.... (la violaron porque usa minifalda... o porque anda regalada) y otras explicaciones que cargan la culpa sobre la víctima.
Si; lo que quiero señalar es que parecería que nuestros conciudadanos son en algo culpables de su situación porque poseen menos fuerza vital, son malhablados, tienen problemas de presencia, no tienen nada que ofrecer, no tienen ninguna habilidad, no tienen conciencia de su fuerza potencial y quiero ser cuidadoso con esta afirmación : porque están en desventaja en principios de ética... Es decir tienen menores principios éticos o simplemente no los tienen.
Aquí abrimos un paréntesis para explicar en forma descriptiva una situación real del ciudadano XX. Si XX o cualquiera de nosotros trabaja en un supermercado o en una empresa de limpieza 44 horas semanales, tiene digamos 30 años y tres hijos pequeños a los que su esposa les dedica el tiempo que ello requiere... es decir todo el día; tenemos entonces que en el hogar de los XX se dispone de un solo ingreso de 8000 pesos... que más o menos es lo que cuesta el alquiler de una vivienda modesta en un barrio de la periferia... a eso hay que restarle cerca de mil pesos de transporte ¿Como hace entonces la familia XX para eludir la trampa del “asentamiento”? es decir un lugarcito en un baldío protegido de los desalojos por un “escudo humano” compuesto por ciudadanos en su misma condición;... No vamos a considerar lo que cuesta sostener económicamente esta unidad familiar ya que todos saben que al sueldo percibido por XX habría que multiplicarlo por cinco. Que usted elija levantar unos bloques pa’ hacerse un techito al lado de vecinos que están tan pobres, necesitados y obligados como usted... ¿lo transforma automáticamente en un individuo sin conciencia y sin ética? Diga Si, diga No.
Perdón por el carácter personal de este comentario pero me parece que el enfoque bastante común en nuestra izquierda (del que Macció sería una evidencia involuntaria e inconsciente) es desacertado, porque estigmatiza la pobreza ayudando a que le encuéntrenos defectos a las víctimas. Eso, en el plano social ayuda a considerar a nuestros iguales como si fueran seres de otra categoría. Y lo que es peor es que si hacemos diagnósticos políticos cargados de prejuicios seguramente no vamos a tomar las decisiones correctas e imprescindibles.
En fin; me consta que el entrevistado trata de sensibilizarnos ante estas desgracias evitables y espero que lo logre. Por mi parte creo que contribuyo tratando de suprimir prejuicios y estereotipos que muchas veces crean resistencia a la sensibilización social.
jaime g