Contraseña: "Con libertad no ofendo ni temo"
El problema no es decidir si dios existe o no existe, el problema es saber que cuando dios se equivoca la responsabilidad es mía que se lo permito. Y se lo permito porque las preguntas son tantas y los días tan cortos que me da pereza organizar un interrogatorio y obligarlo a responder. Además los investigadores han confirmado una antigua sospecha: el universo es infinito. Y se expande infinitamente, se mire por donde se mire. Con tanto lugar donde esconderse, enormemente ocupado con tantas misas que celebrar y evangelios que imprimir, dios no tiene tiempo disponible para contestar a mis preguntas. Por lo tanto me guardo el cuestionario para el día del juicio final.
Las hormigas por otro lado no tienen dioses ni se hacen preguntas necesariamente sin respuestas, les alcanza con disponer de un sistema de identificación que detecta a los inmigrantes “sin papeles” infiltrados en su hormiguero y los individuos que no poseen el olor exclusivo de su grupo son expulsados violentamente del territorio por los soldados, que para eso están y los obreros están de acuerdo. Se tiene el mismo olor o no se tiene. Ser o no ser. Hay que cuidar a la reina. Punto.
Ejemplos más elaborados de expulsión de intrusos se aplican en nuestro occidental y cristiano entorno y para muestra alcanza la siguiente noticia extraída de Público:
Europa quiere deportar a los niños afganos
Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Noruega están perfilando la creación de centros de repatriación en Afganistán a los que enviar de vuelta a menores de edad que llegaron a Europa huyendo de la guerra, la miseria y la violencia atroz que vive ese país.
Estos niños, que subsisten en suelo europeo gracias a la protección de las administraciones públicas, son los que en Bruselas se conocen como "menores no acompañados": llegaron solos, sin familiares, tras un viaje traumático de miles de kilómetros. Algunos solicitan asilo, pero otros muchos no. Sólo en 2009 la UE recibió 10.960 solicitudes de asilo, un 13% más que en 2008, pero la Comisión considera que el total de "menores no acompañados" procedentes de Afganistán, Irak o África Occidental podría llegar a los 100.000.
Reino Unido ha anunciado ya la apertura de una institución en Kabul
Las directrices aprobadas en una reunión de los ministros de Interior de los 27, presidida por Alfredo Pérez Rubalcaba en junio, constatan la intención de los gobiernos de desentenderse del futuro de los menores. Estas directrices, impulsadas por España, y en las que se están amparando varios países para impulsar la creación de estos centros son, según Simone Troller, consejera de HRW, la necesaria luz verde: una excusa para deshacerse de los menores por la peor de las vías, enviándolos a un infierno del que salieron con riesgo para sus vidas.
"Prisas muy sospechosas"
En las conclusiones de la reunión de ministros de Interior comunitarios se aboga por dar prioridad, por encima de cualquier otra solución, a la vuelta de los niños a sus países de origen, "promoviendo métodos de consejo antes de su partida que animen a los menores a regresar voluntariamente".
"Lo mejor siempre para estos niños es estar con su familia", resumió la comisaria comunitaria de Interior, Cecilia Malmström, quien recomendó que la decisión de repatriarlos se tome con celeridad: en un plazo de seis meses.
El año pasado, 5.293 menores afganos pidieron asilo en países europeos
Troller resalta que, en las directrices de la UE, apenas aparecen referencias concretas a la responsabilidad del país de origen en la protección del menor, o el derecho del niño a ser oído y decir dónde quiere quedarse, así como la posibilidad de recurrir ante la Justicia una posible orden de retorno. "Nos tememos que la UE acabe promoviendo la expulsión de estos niños, que serán recluidos en condiciones inciertas en Kabul y puestos en la puerta del centro el día que cumplan 18 años", denuncia, en conversación con Público.
Londres ha tomado ya la delantera para abrir un primer centro en Kabul exhibiendo como justificación las directrices aprobadas por los ministros de Interior europeos. Este centro se hará cargo de ellos hasta que tengan 18 años; después, no se sabe qué será de los menores. El centro costará casi tres millones y medio de euros, y espera poder recibir a unos 20 niños cada mes. En Reino Unido hay cerca de 4.200 niños solicitantes de asilo, y la mayoría son afganos.
Según ACNUR, 5.293 menores de edad afganos pidieron asilo en Europa en 2009. La Agencia de Fronteras británica ha sido la primera en justificar su decisión en las directrices aprobadas por los ministros de Interior de los 27.
HRW teme que los niños sea "puestos en la puerta" del centro a los 18 años
Bruselas dispone de un "Fondo Europeo de Retorno" que apoya la expulsión de ciudadanos de fuera de la UE. Su presupuesto para este año es de 83 millones de euros, pero irá subiendo hasta 193 millones en 2013.
La estrategia sobre menores no acompañados ha sido valorada por España como uno de los éxitos de su semestre de presidencia europea.
La burocracia de nuestro hormiguero en vez de brindarles educación, protección y futuro a estas víctimas, decide devolverlos al escenario de guerra para que asistan "insitu" a la demolición de su país.
Se salvaron una vez de “nuestras balas antiterroristas” y ahora se les envía nuevamente al campo de batalla para que no escapen a un destino que la OTAN ha decidido. Hay que asegurarse de que jamás vuelvan a creer que Europa puede ser su salvación.
Dos conclusiones:
A pesar de lo occidental y cristiano de la Unión Europea, dios no participa en las sesiones resolutivas y es por lo tanto responsable por omisión.
Comparativamente las hormigas son más efectivas y menos crueles.
Jaime G. Larrea